Capítulo 26: Cambio en estatus

Temprano a la mañana siguiente, la caravana presionó en medio de las quejas de los niños nobles.

Chen Rong fue muy reservada al final. A menos que sintiese la necesidad de aparecer, ella permaneció callada el resto del tiempo.

Después de veinte días de viajar día y noche, ellos se encontraron a solo cien millas de distancia de Nan’yang.

Cuando ellos oyeron el anuncio de Ran Min, la multitud estalló en ruidosas ovaciones. Solo cien millas más antes de que se pudiesen asentar. ¡No habrá que vivir en carpas y temer constantemente nunca más!

Mientras ellos se acercaban a su destino, cada clan comenzó a reforzar su vigilancia en los niños. El carruaje de Chen Rong tampoco tenía permitido el ir y venir libremente. Adicionalmente, ella fue agrupada con la fila Chen y tenía que permanecer con las otras jóvenes ladies de los Chens.

En cuanto a la posición de los carruajes, el suyo estaba justo al lado del de Chen Wei. Este no era un asunto insignificante, pues su estatus después de llegar a Nan’yang fue decidido en este preciso momento.

Chen Rong dejo salir un largo suspiro, finalmente relajándose. Ella se había lucido frecuentemente a lo largo del camino, sin dejar pasar ninguna oportunidad para mostrar su talento. Por lo menos ella recibió su recompensa.

Uno debe saber que la posición de una mujer noble en el clan típicamente decidía su matrimonio. En el pasado, ella había sido puesta hasta la parte más externa de la tropa Chen. Tan pronto como llegó a Nan’yang, ella casi fue prometida como una Concubina a un hombre decrepito por su tío, Chen Yuan. Si no hubiese elaborado una serie de planes, ella no hubiese sido capaz de escapar ese terrible matrimonio.

Wang Wulang y su hermana, quienes hace tiempo habían prestado atención a Chen Rong, rápidamente notaron su cambió en estatus. Cuando ellos se encontraban perdidos en sus pensamientos, otro joven Wang rio: “Hey, ¿no es ahora Ah Rong de la Casa Chen un descendiente directo? Parece que si cualquiera de nosotros los Wang quisiéramos desposarla, será un poco difícil tomarla como Concubina”. Él se volteó hacia Wang Wulang y lo molestó con una risa entre dientes: “Wulang, debes estar contento y desposarla como tu esposa. A pesar de su humilde origen, ella posee talentos extraordinarios, es apreciada grandemente por Qilang y elogiada por los Ancianos. Puedes dignarte a desposarla, me parece a mí”.

En su viaje, Wang Wulang había estado batallando en cuando al asunto de Chen Rong. Los niños Wang lo habían notado. Cuando la oportunidad se daba, todos tomarían la oportunidad de burlarse de él.

Wang Wulang tosió indignado y respondió, “Mi matrimonio será decidido por los Ancianos”.

Una oleada de inquietud rompió de repente al frente en este momento.

Ante la perplejidad de la multitud, Ran Min fue visto cabalgando a lo lejos en su semental rojo mientras dirigía a su ejército hacia un camino más pequeño.

Mirando sus figuras ir lejos y más lejos, los niños nobles gritaron rápidamente:

“¿Por qué está sucediendo esto?”

“¿Qué está pasando?”

Un Erudito de mediana edad respondió: “General Ran tiene otros asuntos que atender y debe partir primero. Todos, solo podemos contar con nosotros desde ahora”.

Una conmoción siguió. “¿Entonces para qué estamos esperando? Apresúrense, vámonos, de otra forma los bárbaros nos alcanzarán”, un niño gritó.

“Aye, aye, debemos darnos prisa”.

“Apúrense a seguir. ¿Para qué todavía están parados alrededor?”

Estos nobles habían estado llenos de quejas todo el día, todos los días a lo largo del camino. Ahora que Ran Min se había ido, ellos automáticamente se urgieron a seguir.

En medio de las llamadas y ruidos, un joven del grupo de Ran Min volteó su caballo de repente y galopó directo hacia ellos.

Él galopó rápidamente y se lanzó pronto hacia la Casa Chen, para la sorpresa de todos. Chen Rong levantó su cabeza para ver que era él. Ella dijo rápidamente a Shan sou que guiará el carruaje allí.

La persona que vino tenía un rostro pequeño y apuesto, piel clara y suave, una nariz alta y labios rosados. Bellamente encantador, era efectivamente Sun Yan.

Él miró hacia Chen Rong.

Encarándolo, ella sonrió y dijo, “Joven Mr. Sun, deberás ser cuidadoso de espadas y flechas ahora que te unirás al General”.

Aquí, ella pensó para sí misma que el lugar hacia el cual estaría siguiendo a Ran Min no sería un campo de batalla ordinario. Con su voz atrapada de repente en su garganta, se tomó un buen rato antes de decir: “Protégete. Solo cuando permanezcas con vida puedes tomar venganza”.

Sun Yan sonrió entre dientes, su sonrisa resemblaba a los rayos de luz de luna rompiendo a través de las nubes.

Él sonrió con los ojos entrecerrados. “He venido para oírte decir esto. Estoy agradecido que llegue a oírlo”.

Él pateo la cincha del caballo, haciéndolo trotar hacia el lado de Chen Rong. Luego él se inclinó tan cerca que su rostro casi tocó el de ella.

Presionando en contra de su oído, él uso su voz puberta para decir con voz grave: “Ah Rong de la Casa Chen, ya no eres pequeña”.

Chen Rong dio un ojo supersticioso.

La voz de Sun Yan continuó fluyendo a sus oídos. Ya sea que fuese intencional o no, su respiración sopló directo en su oído, poniéndole la piel de gallina.

“Estoy seguro que serás prometida después de llegar a Nan’yang. Pero tu nacimiento es muy humilde por lo que muchas de estas propuestas no pueden ser grandes. Escúchame, no te comprometas tan fácilmente. Debes arrastrar tus pies, arrastrarlos hasta el día que nadie te quiera más y hasta que haya regresado”.

Lo que sea que estuviese pensando, Sun Yan rio de repente. Él todavía se estaba riendo para el momento que Chen Rong lo despidió.

Mirando al niño cabalgando alegremente, Chen Rong murmuró bajo su respiración: “No puedo creer que él tuviese los nervios para reír con esa voz graznante. ¡Qué voz anuente!”

Aunque ella gruñó, en este momento, Chen Rong pensó que vio leves lágrimas del niño que había regresado repentinamente.

El grupo siguió de nuevo.

Mientras la noche caía, ellos no podían continuar porque el cielo no tenía luna. Mientras ellos ponían el campamento, los jóvenes casi causaron una escena después de algo de implacable presión.

Afortunadamente, su travesía fue libre de daño. Tres días después, las puertas de la Ciudad de Nan’yang llegaron a la vista.

Mirando hacia las puertas colosales, la multitud rompió abruptamente en gritos eufóricos. Estos eran los gritos de las personas que usaron toda su fuerza para gritar después de haber sobrevivido lo peor. Ellos atrajeron a una serie de cabezas volteándose en las puertas de la Ciudad, donde numerosas personas miraron en su dirección.

Una escena de júbilo siguió. Todavía había miembros de los clanes en Nan’yang, todos los cuales vinieron en este momento a recibirlos. Ya qué él pertenecía a la primera línea de Lang’ya del Clan Wang, Wang Qilang incluso recibió la bienvenida por el Príncipe de Nan’yang. Mientras que para otros clanes como los Chens, a pesar de ser descendientes directos, ellos solo eran ramas, en vez de la Casa principal de Yingchuan y por ende no podían conocer al amo de la Ciudad.

En medio del bullicio y ajetreo, el carruaje a caballo de Chen Rong siguió la enorme fila del Clan Chen y se dirigió hacia la residencia. Esta residencia había pertenecido a la Casa Chen de Nan’yang antes de que la desocuparan para ellos.

La asignación de aposentos siguió. Aunque Chen Rong solo era una hija nacida de una concubina de una rama subsidiaría, ella era la única miembro de su rama. Además, ella había demostrado extraordinaria sabiduría en el viaje, y así le fueron dados sus propios aposentos. Estos aposentos estaban un poco fuera del recinto principal, y a la siguiente puerta se encontraban los aposentos pertenecientes a Chen Wei y su hermana menor.

Ping yu dirigió el grupo y comenzaron a ocuparse ordenando las recámaras y luego clasificando el alimento. Cuando se tomó cuidado de todo, ellos fueron y regresaron los carruajes.

Porque no tenía suficiente personal, Chen Rong también se puso a trabajar. Por supuesto, los deberes que ella hizo eran de la variedad escolar, como organizar su estudio y catalogar sus libros.

Este frenesí de actividades era uno que abarcó dos días completos.


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